Estoy despierta, mas mis ojos no se abren,
sé lo que pasa a mi alrededor,
las ajetreadas enfermeras y el agotado doctor.
Es duro soportar ésto siendo tan joven.
Me quema cuan veneno
que se extiende por mi cuerpo,
de mi largo cabello,
Sólo queda el recuerdo.
Ahora, no queda nada,
quizá la vacía esperanza,
que ni yo tengo
cada vez que los ojos cierro.
Los puntos en mi abdomen,
como mil puñales duelen,
un hígado sano
recién trasplantado.
Las probabilidades de morir
superan con creces a las de vivir,
mas yo solo una cosa quiero hacer,
solamente dormir y saber que al fin descansaré.
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